“Las flores azules” de Raymond Queneau. Pequeña reseña.

Las flores azulesLas flores azules por Raymond Queneau

Mi calificación: 5/5 estrellas 

La repetición no es más que la flor más aromática de la retórica, nos dice uno de los personajes de Queneau, y por supuesto, esto es algo que el autor, miembro de la Sociedad Matemática de Francia, dominó muy bien, dando una vuelta de tuerca tras otra, para mostrarnos todas las facetas de un mismo diamante como resultado de la transposición de normas aritméticas a la literatura.

Las flores azules es una novela muy divertida, porque es muy original. Me hizo reír un montón y no dejaba de sorprenderme con ciertas situaciones tan brillantemente expuestas. Quizás es una gran parodia al lenguaje farragoso y a la repetición cansina en la que caen algunos autores, que en el caso de esta historia se magnifica de una manera tan bien hecha que resulta genial.

Queneau se permite contar dos historias de una forma más o menos novedosa, que finalmente confluyen por un mismo cauce. En este libro no faltan juegos de palabras realmente ingeniosos y unas cuantas “elipsis oníricas” repentinas a manera de transición. Queneau lleva la redundancia a otro nivel, un nivel en el que son un recurso literario perfectamente válido, y no tiene reparos en utilizar exageradamente los adjetivos más pintorescos. Y al final, le resulta muy bien: tanta historia para unos cuantos retruécanos, para unos cuantos anacronismos.

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[INCISO: Es menester contar el momento serendípico que vivo ahora, pues mientras escribo esto suena "Cosas que no hay que contar", de mi omnipresente Nacho Vegas, quien nos dice que hay mil maneras de contar la misma historia, y sólo un puñado de ellas se aproximará algo a la verdad... Tiene razón Javier Maseda, mi profesor de Derecho Internacional Público, al decirnos un día que al final todo forma parte del puzzle sideral. La frase es genial, no dejo de pensar en ella, y me enfada que no se me haya ocurrido a mí].

Esta es una muestra de las joyas que esconde este libro. Pero hay muchas más, cientos de ellas…

“Si usted cree, señor, que usted logrará cumplir sus fines cogedores y lúbricos desembuchando esos piropos galantes para atraerme a su perverso antro, a mí, una pobre canarita, una mohicanarita incluso, no sabe cuánto yerra, señor, no sabe cuánto yerra.”

“Identifica, sin sombra de duda pero con sombras de árboles, el camino adecuado y camina durante una hora más o menos. Pero de pronto se da cuenta que el camino era heideggeriano.”

“Desconfíe de los inventados. Esos son los que revelan lo que uno es verdaderamente en el fondo. Igual que los sueños.”

“Nota: El abate no suelta la cuerda y sigue al duque pisándole las huellas. Aquél lleva la linterna en la mano. Avanzan, en silencio. En el silencio oscuro, avanzan. En la oscuridad silenciosa, continúan avanzando. En el avance silencioso, continúa oscureciendo. En la oscuridad avanzada, continúan silenciosos. El silencio avanza y la oscuridad continúa. En el avance de la oscuridad y en la continuación del silencio, se escucha el ruido de os pasos y se percibe la silueta de la linterna en el extremo del brazo del conductor. La oscuridad se detiene, el silencio sigue de largo, luego retrocede cuando se ve que va solo. El silencio se detiene a su vez.”

Ver todas mis reseñas en Goodreads

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Cosas que llegan…

Cosas que sabes que algún día, muy lejano, llegarán. Y llegan. Y pese a la anticipación, te golpean inesperadamente.

Debí empezar a hacerme a la idea cuando terminó su tesis e imprimió la versión final. Y de hecho lo pensé, pero aún así, abril quedaba MUY lejos. Luego defendió su tesis, obtuvo un muy merecido cum laude, y de repente estábamos alrededor de un mesón, comiendo y bebiendo, celebrando su éxito, y en cierta forma, despidiéndonos.

Tras la larga comida, entre familiares y amigos, fuimos a Fonseca. Hablábamos y como si fuera cualquier cosa, hacíamos una maleta. (Bueno, ella era quen la hacía, y todos alrededor la acompañábamos).  Y me era difícil no llorar, pero lo hice, discretamente, pues no quería que esas incómodas e inoportunas lagrimillas arruinaran el momento. Eso sí, después, en el trayecto Fonseca – A Estrada me desquité.

No voy a caer en el lugar común de la esperanza de un reencuentro, ya que ese es otro tema. La verdad es que las despedidas, siendo muy educada al describrlas, son eventos macabros. (En realidad quiero describirlas así o así). Odio las despedidas.

Por supuesto, para ella es mil veces mejor regresar a casa, en donde está su familia y su ambiente, en donde podrá iniciar una nueva etapa de su vida en la que todos auguramos su éxito personal y profesional.  Y podrá dormir mejor por las noches, y tendrá una conexión a Internet con menos interferencia, y disfrutará de un clima más benevolente…

Pero una parte muy egoísta de mí siempre deseará vivir en ese universo paralelo en el que desde fuera puede verse que hay un perchero colgado en la puerta de la 219, en el que el enemigo cotidano es un elefante maligno y en el que ella vive en su castillo lleno de cajas, cajitas, acuarelas, zapatos, post-its, paraguas y demás cositas curiosas.

Y ya me puse melancólica otra vez. Como diría Andrés López, el de La Pelota de Letras, ¿pa’ qué se pone? Deje así. 

Amigos – Los Enanitos Verdes. https://www.youtube.com/watch?v=NVeoFMtENzk

“Siempre estarán en mí esos buenos momentos que pasamos sin saber.”

Los números de 2012

ASTRID DICE: En 2012 incumplí la promesa de revivir este blog. Sin embargo, WordPress ha preparado unas estadísticas muy chulas, que me gustaría publicar.

FELIZ 2012 2013, everyone!

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Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 12.000 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 20 años en obtener esas visitas.

Haz click para ver el reporte completo.

Buenos propósitos…

Una de las cosas buenas de los ciclos, es que cada vez que termina uno sientes que puedes tomar un respiro para iniciar el siguiente. La expectativa de tener una nueva “página en blanco” realmente anima mucho. Suelo tener varios “inicios de ciclo” en cada año: El inicio del año en sí mismo, el inicio de un año nuevo de vida tras mi cumpleaños, el inicio del verano y el inicio del año académico.

Con cada inicio me planteo cosas: cosas que quiero hacer, cosas que quiero dejar de hacer, metas que quiero lograr, aspectos que deseo mantener, aspectos que deseo mejorar. No digo que los cumpla todos, porque a veces mi nivel de exigencia es muy alto, al igual que mi nivel de desidia… pero en general suelo lograr cosas, sin percatarme de ello, y luego con el paso del tiempo es que caigo en cuenta de que eso que era una meta ya no lo es tanto, y que no era tan difícil, además.

Y este año la diferencia es que tengo un blog, y me dije… ¿Y si por primera vez apunto algunos de los propósitos y los publico? (Es que nunca los apunto ni los escribo, simplemente los pienso y los mantengo en mi mente…). Así que, aquí estoy.

Mis propósitos publicables para el 2012 son:

1. PROPÓSITO GENERAL: Como pilar general de mi vida en 2012 necesito ORDEN. Orden en mi entorno físico, orden en mis pensamientos, orden en mis ideas, orden en mis horarios, orden en mis hábitos, orden hasta para ver series o escuchar música… ORDEN. Es lo que necesito, más que nunca. El orden es la clave para el equilibrio, y muchas cosas en este momento se presentan bastante desequilibradas. Creo que sin ser muy ambiciosa, me daría por más que satisfecha si tan sólo logro este único propósito.

2. Mejorar mis habilidades en la cocina: Pues eso, porque ya estoy cansada de que cuando mi madre no me puede cocinar, tenga que comer cosas terribles. Además que gracias a esas incursiones en el mundo de la cocina de la mano de mi querida Doctora Claudia he logrado percibir que puede ser hasta un poco relajante… Sin hablar del gran plus de que me hará feliz dejar de comer atún enlatado y pasta en los días en los que mi madre no puede cocinar…

3. Retomar alguna actividad física: En alguna época de mi vida, hace eones (Ziordo dixit) hacía yoga y natación. Creo que ya es momento de retomar o reaprender, que me temo que mi técnica, al menos en la natación, desmejoró terriblemente.

4. Propósitos académicos: De los que se pueden contar, pues… lo que todos los estudiantes deseamos: aprobar los exámenes. Empezar a estudiar más organizadamente, con más antelación y tratar de perderme menos en detalles absurdos que me consumen el tiempo y que no suelen caer. Más pragmatismo y menos perfeccionismo en este sentido. Y de los que no se pueden contar: Tratar de…

5. Compartir más tiempo de calidad con las personas que realmente me importan. El pasado 2011 fallé bastante en ese aspecto y es inexcusable.

6. De los que no se pueden contar: Sólo diré que tengo un propósito principal que he empezado a cumplir desde que inició el mes de diciembre y lo he logrado más o menos bien, salvo por alguna recaída a mediados de mes. Ese propósito se mantiene. Con respecto a otras cosas, tendré que ser más nihilista y asumir que no es el momento. Con respecto a cosas más frívolas, pues sí, espero lograr que eso se convierta un hábito.  ¿Se entiende? ¿No? Pues esa es la intención.

Y así quedan, a grandes rasgos, mis propósitos para el 2012.

“Todo cambiará en mi nueva vida, pero ahora no.”

Despidiendo el 2011

Hace un año, en el brindis de Año Nuevo,  me eché la copa de champaña encima.  Mi tía abuela auguró “felicidad”. En ese momento no estaba atravesando una época precisamente “feliz”, pero me aferré a ese augurio y durante el 2011 mantuve el pensamiento de “voy a ser feliz porque me eché la copa de champaña encima”. Quizás sea una superstición tonta, de hecho, lo es, pero fue de gran ayuda.

El 2011 no resultó fácil, sin embargo, trajo consigo sorpresas, alegrías, pequeños “milagros cotidianos” (Tomando la frase de la canción “Las Estrellas” de Caramelos de Cianuro). También momentos de pruebas muy duras, y no me refiero a exámenes de la Universidad, sino a auténticas pruebas de vidas. Algunas quedaron en suspenso, pero al menos poco a poco fui mejorando los resultados, y sé que este año “aprobaré” en esas asignaturas pendientes (Y las de la Uni también).

Algo que se mantuvo constante en el 2011 fueron los amigos, amigos que no mencionaré por aquí de manera expresa y detallada, pero que estuvieron presentes por todos los medios posibles, y por supuesto, mi familia,  siempre en pleno.  También hubo personas que no se quisieron quedar, personas que se fueron, personas que desaparecieron, personas que fueron expulsadas, así como personas que inesperadamente regresaron, ocupando el mismo lugar, o uno distinto. Cada uno aportó algo, y espero también haber aportado algo en reciprocidad.

Así que, estoy aquí, dando una mirada retrospectiva al 2011, recordado a través de CANCIONES, como no podía ser de otra forma. No seré muy descriptiva en el por qué de cada canción, me alegra mucho poder relacionar cada mes con una canción y pensar en lo que sentía y vivía en ese momento…

ENERO: Black, Pearl Jam.

FEBRERO: La gran broma final, Nacho Vegas.

MARZO: Adiós, Gustavo Cerati.

ABRIL: Cae el sol, Soda Stereo.

MAYO: Maldición, Nacho Vegas.

JUNIO: El salitre, Nacho Vegas.

JULIO: La noche del incendio, Christina Rosenvinge.

AGOSTO: Camisa hawaiana de fuerza, Fernando Alfaro.

SEPTIEMBRE: Bajan, Luis Alberto Spinetta.

OCTUBRE: Marquesita, Nacho Vegas.

NOVIEMBRE: Sitios distintos, Nacho Vegas.

DICIEMBRE: Sobre mi pecho un alud, Nosoträsh.

Para todos los que han estado, gracias, espero haber sido digna de tan invaluable compañía.

FELIZ 2012.

Astrid Seijas Salinas

Diez canciones que no voy a olvidar, segunda parte

DIEZ CANCIONES QUE NO VOY A OLVIDAR

Bien, aquí va la segunda parte, después de un par de meses. Esta blog lo hago por diversión, no por obligación… Muchas gracias a todas las personas que han tenido paciencia, y que me han preguntado siempre por la próxima actualización. No prometo actualizaciones muy frecuentes, pero si prometo que haré todo el esfuerzo. Además, se acercan los exámenes, y por la experiencia de los anteriores sé que el blog es toda una fuente de “evasión de la realidad”, a veces mala y a veces buena.

De cualquier manera, seguiré tomándolo con calma. :)

5. Puente

Gustavo Cerati (Bocanada, 1999)

Esta canción fue un auténtico caso de “Amor a primera oída”, así de simple. Recuerdo que tenía unos 15 años la primera vez que vi el vídeo de esta canción en Mtv, en esa feliz época del colegio, de las amigas, de la adolescencia, de intentar ir encontrando un lugar en el mundo… En esa época la mayoría de mis amigas me decían que estaba loca porque me gustaba Cerati. Hoy, su opinión es distinta…

Cerati es muy importante en mí soundtrack de vida (Apuesto a que nadie se imaginaba algo así, ¿Cierto?). Durante algunas épocas hemos estado distanciados, pero siempre regresa, y en el 2011 regresó con fuerza. Durante mucho tiempo estuve haciéndome “de oídos sordos” con el tema de su accidente y su posterior estado, porque me cansé bastante del bombardeo mediático y de todos esos fans emergentes y dramáticos que sólo ven el morbo de la noticia.

Sea cual sea el futuro de Gustavo, ya es un ser inmortal. Digamos que ganó su puesto en el Olimpo hace más de dos décadas.

VERSO FAVORITO

“Cruza el amor, yo cruzaré los dedos.
Y gracias por venir, gracias por venir.
Adorable puente se ha creado entre los dos.

(…)
Usa el amor como un puente…

La idea del puente como vínculo entre dos puntos, o personas, y que al mismo tiempo ese puente sea el amor es una metáfora muy bonita, la frase “Usa el amor como un puente” debería ser una máxima de vida de cada persona, para acercarse a los demás y todo así sería muchísimo más fácil. (Y termina aquí el modo cursi)

4. El salitre

Nacho Vegas (Cajas de música difíciles de parar, 2003)

Me es extremadamente difícil elegir sólo una canción de Nacho Vegas, ya que gran parte de su discografía es inolvidable y me acompaña a diario. “El Salitre” es de mis grandes favoritas, porque evoca gran sensación de sosiego desde que te cuenta que Dicen que amainó la tormenta, trataremos de dormir.

Es una canción de contrastes, melancólica y esperanzadora a la vez, en una ineludible conexión con el mar, y al igual que gran parte de las canciones de “Cajas de música difíciles de parar”, tiene  como referente a Moby Dick de Herman Melville, libro que nunca me llamó particularmente la atención, pero que terminé por leerme para sentirme más en conexión con el espíritu del disco y del cual cito la siguiente línea:

“Esos cielos plácidos encierran en su seno el germen de terribles tormentas” .

Una vez que amaina la terrible tormenta, llega la tranquilidad, y es menester plantearse y replantearse muchísimas cosas.

VERSO FAVORITO

“Y te podrán decir que en el amor
ha de haber un vencido,
que en el amor
ha de haber un vencedor.
Pero, óyeme, yo estuve allí
y sé que no hay más que supervivientes.
Deja que hablen, que yo prefiero oír
las cosas de la mar”

Con palabras tan diáfanas no es necesario añadir mucho más. 

3. 20th century boy

T-Rex (1973?)

Esta canción puede tener más de diez años presente en mis listas de reproducción, definitivamente no podría olvidarme de ella, además que me recuerda tiempos que ahora parecen muy lejanos, con los amigos del instituto, en esas eternas tardes de ocio tras las horas de clases. Algunos de esos amigos siguen estando presentes hoy, otros desaparecieron, a otros les perdí la pista, pero todos siguen presentes en esos gratos recuerdos.

VERSO FAVORITO

“I move like a cat,
talk like a rat,
sting like a bee,
babe, I wanna be your man”

Traducción zarcillesca: “Me muevo como un gato, hablo como una rata, pico como una abeja. Nena, quiero ser tu hombre”. Con tal oferta, muchas caerían rendidas…

2. One headlight

Wallflowers (Bringing down the horse, 1997)

Esta canción fue lanzada un 24 de febrero (¡Mi cumple!), y posiblemente la escuché muchos años sin prestarle mucha atención, hasta el año 2002, en que un amigo me dijo que era su canción favorita, y empecé a prestarle más atención. Poco a poco fui apreciándola más, hasta que finalmente llegó a esta posición en mi soundtrack de vida, muy por encima de otras muchas canciones que me gustan un montón.

One headlight aparece, reaparece, y nunca me deja de gustar y de conmover.

VERSO FAVORITO

“But there’s got to be an opening,
somewhere here in front of me
through this maze of ugliness and greed”

Traducción zarcillesca: Tiene que haber una salida en algún sitio, frente mí, a través de este laberinto de fealdad y codicia.

1. De música ligera

¿Quién podría olvidarla?. Incluso ha sido merecedora de su propio post, inaugural de este humilde blog, disponible aquí.

VERSO FAVORITO

No le enviaré cenizas de rosas,ni pienso evitar un roce secreto. 

LISTAS DE REPRODUCCIÓN

Aquí podéis acceder a las 10 canciones en lista de reproducción :)

Diez canciones que no voy a olvidar,primera parte

Pues eso, que entre pitos twitteros y flautas, este blog no se ha actualizado en mucho tiempo, casi un mes. Tengo muchas cosas en el “tintero electrónico”, que no he terminado de escribir por falta de tiempo, y quiénes me conocen saben que para hacer las cosas me tomo mí tiempo, que suele ser excesivo, porque a veces me concentro en pequeños detalles que empiezo a desarrollar, y lo que iba a hacer algo sencillo y minimalista se convierte en un Leviatán y eso no es bueno. Estos han sido y son unos días críticos en los que tengo mucho por leer.

Además de eso, tengo muchas distracciones, por un lado las recurrentes distracciones musicales, y por otro lado, el twitter, que últimamente está muy divertido. A tal punto que hoy me embarqué en participar en un trending topic titulado “#10CancionesQueNoVoyAOlvidar” y decidí elaborar una nueva entrada en el blog, que fuese una especie de playlist con una referencia un poco más amplia de por qué esa canción es inolvidable, y su correspectivo vídeo. Sí, esto es muy narciso, posiblemente a nadie le interese esto, más que a mí, pero da igual, porque en general para eso decidí empezar con este blog, para escribir sobre lo que me gusta, aunque sólo me interese a mí.

Hay que reconocer que esta es la segunda vez que mi actividad twittera me permite hilvanar un futuro post. La primera vez fue con “Nacho Vegas: Diez canciones de fe”, una entrada muy especial que a personas importantes para mí les pareció por lo menos reveladora.

A ver si después de los compromisos académicos de septiembre y antes de los de octubre termino de escribir esas entradas que están gestándose y siguen con status de borrador.  También tengo pendiente hacer una reseña para mi blog del concierto de Nacho Vegas y Fernando Alfaro en El Náutico de San Vicente do Mar, al que fui hace ya quince días.  Y, finalmente, tengo varios libros en “lista de espera”. Miles de cosas por hacer, como siempre…

DIEZ CANCIONES QUE NO VOY A OLVIDAR

Lo primero que tengo que decir al respecto es que se quedaron muchísimos artistas que me gustan fuera de esta lista, y por consiguiente, muchísimas canciones inolvidables. Hice un gran esfuerzo para no repetir artistas (Y también una trampita, todo hay que decirlo, con SodaStereo y Cerati). La lista va a ir del décimo al primer lugar, y por cuestiones de extensión será publicada en dos entradas.

10. Un’ estate italiana

Gianna Nannini y Edoardo Bennato.  (Un’ estate italiana: 1990)

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=NAoWFPlWUfo]

Esta es la primera canción “no infantil” de la que tengo recuerdos. Cuando la escuché por primera vez debía de tener alrededor de cinco años, en pleno mundial “Italia ’90″. En lo personal es la “canción de mundial” que más me ha gustado, siempre.

Esta canción me conecta inevitablemente con otros recuerdos que tengo de ese mundial como, por un lado, estar en el kínder haciendo un collage de la mascota del mundial con trocitos de papel de colores y pegamento, y, haber “visto” un juego Camerún – Checoslovaquia en el cole, pues luego se supone que teníamos que hacer un dibujo y contar como había sido el partido. Igual del fútbol no me enteré mucho, pero sí aprendí que habían dos países llamados Camerún y Checoslovaquia. Por cierto, que en ese partido en particular, no sé por qué, yo le iba a Camerún.

Quizás algún día haga una entrada sobre “Canciones italianas que amo”.

VERSO FAVORITO

Quel sogno che comincia da bambino
e che ti porta sempre più lontano
non è una favola , e dagli spogliatoi
escono i ragazzi, e siamo noi

Traducción zarcillesca: “El sueño que empieza cuando eres niño y que te lleva cada vez más lejos no es una fábula: De los vestidores salen los chicos y esos chicos somos nosotros”. Muy esperanzador para todos esos niños que sueñan un día con ser deportistas profesionales, extrapolable a otros ámbitos.

9.  Hole in my soul

Aerosmith. (Nine lives: 1997)

Esta canción aparece recurrentemente en mi “Biblioteca musical”, quizás es porque me gusta mucho y porque me recuerda la época en la que pasarse la tarde viendo vídeos musicales en Mtv era divertido e impactante, y transmitían buena música: viejos tiempos que quizás no regresarán jamás, pero muy importantes, pues se trata de una época en la que no tenía acceso a Internet ni soñaba con tener miles de archivos de canciones en mp3, y gracias a Mtv pude incorporar “otros sonidos” para ir conformando mi sincrética personalidad musical…

La canción es muy dramática, va sobre el tema de las rupturas y el sentimiento de tener el alma rota. Es un gran tema, compuesto por Steven Tyler, Joe Perry y Desmond Child, un compositor profesional de canciones. Este último detalle es el que menos me agrada, porque siento que quizás le quitó espontaneidad a la canción y la transformó en un producto más “procesado”. Nada es perfecto, por eso queda en el noveno lugar.

VERSO FAVORITO

There’s a hole in my soul
that’s been killing me forever,
It’s a place where a garden never grows.
There’s a hole in my soul,
Yeah, I should have known better
’cause your love’s like a thorn without a rose

Traducción zarcillesca: “Tengo un roto en el alma que desde siempre ha estado matándome, es un sitio en donde un jardín nunca florecería. Tengo un roto en el alma, y debería saberlo mejor que nadie, pues tu amor es como una espina sin rosa.” Especial énfasis en la última oración, hermosa y terrible. Utilizo la palabra “roto” para no alejarme mucho de la metáfora, aunque me gusta más “Tengo el alma rota”.

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8. Hey Jude

The Beatles (Hey Jude, 1968)

Para justificar por qué esta canción es inolvidable, sólo tendría que alegar que tengo un abuelo beatlemaníaco que durante los años sesenta vivió en Londres, madre beatlemaníaca (Mí padre es más de los Rolling :P ), tíos beatlemaníacos… Yo no resulté tan obsesivo-compulsiva con “los cuatro de Liverpool (Para eso ya tengo a SodaStereo, a Cerati y a Nacho Vegas) pero he de reconocer que me gustan bastante y que en algunas temporadas de mí vida sus canciones son más que recurrentes en mi soundtrack diario.

Tengo infinitos recuerdos domésticos que implican sus canciones, incluso me atrevería a decir que desde el seno materno he estado expuesta a la radiación beatle. Me parece recordar que mí madre alguna vez me dijo que me cantaba esta canción de pequeña, pero el recuerdo es tan difuso que a lo mejor es un delirio. Tendré que confirmarlo…

Todo lo anterior puede obviarse perfectamente y decir simplemente que es un tema maravilloso.

VERSO FAVORITO

And anytime you feel the pain ,
hey Jude, refrain,
don’t carry the world upon your shoulders…”

Traducción zarcillesca:Cada vez que sientas dolor, ¡Detente, Jude!, no cargues con el mundo sobre tus hombros”. Esta canción es un bálsamo para el alma, y este verso es de gran ayuda para las personas que nos agobiamos por muchas cosas.

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7. Bajan

Luis Alberto Spinetta / Pescado rabioso (Artaud, 1973)

No voy a mentir diciendo que he seguido desde siempre la historia musical de Spinetta. Conocí esta canción gracias a Gustavo Cerati, quien hizo un cóver en su Amor amarillo de 1993. Tras enamorarme de la versión ceratiana, decidí conocer la versión original, y fue un descubrimiento extraordinario.

Después de “Bajan” he venido introduciéndome, prudentemente, en el mundo de Spinetta, y cada día me queda más claro eso de que es uno de “los padres del rock argentino”, y ya se sabe que el rock argentino es una de las dimensiones más influyentes “en y del” rock latinoamericano, y por consiguiente, de una dimensión del rock hispano. En el rock hispano tenemos grandes exponentes que siempre han tenido el handicap de la barrera idiomática, pero que nada tienen que envidiarle a los grandes y mundialmente famosos, Spinetta es un ejemplo.

¿Qué es lo que hace que dos grandes como Cerati y Calamaro hagan sus versiones particulares de “Bajan”? Para saberlo, hay que escucharla. Y una vez que escuchas, la canción se hace inolvidable. En mí soundtrack vital aparece todas las semanas. Mi versión favorita sigue siendo la original, sé que Cerati me perdonará por ello.

No es la primera vez que esta canción aparece en este blog, hace algunas semanas la incluí cuando publiqué un poema que Spinetta escribió a Cerati.

VERSO FAVORITO

“Tengo tiempo para saber
si lo que sueño concluye en algo.”

Al igual que el tema anterior, es una invitación a la paciencia… (“Vos sos el sol, despacio también podés ser la luna“). Toda  la canción, desde mí punto de vista, habla sobre la paciencia, sobre saber esperar, sobre evitar precipitarse, incluso el ritmo (En la versión original) invita a relajarse y simplemente disfrutar del tema y del grandioso sólo de guitarra del final . ¡Grande, Spinetta!

La versión de Cerati me parece mucho más “inquieta” que la canción de Spinetta, y la de Calamaro simplemente me parece una versión etílica, lo cual no está nada mal, los borrachines también son pacientes, ¿No?.

6. Unicornio

Silvio Rodríguez (Unicornio, 1982)

Es una belleza de canción, muy introspectiva, muy dulce y sobre todo muy melancólica. ¿Quién no ha perdido alguna o muchas veces uno o varios unicornios azules?. Lo mejor de todo es que, al menos en lo que a mí respecta, “Unicornio azul” es un concepto muy indeterminado, que puedes llenar con lo que se te ocurra. Así puedes pensar en la pérdida de un ser querido, de una amistad, de un amor, de una sensación, de la inspiración…

Como anécdota personal puedo decir que tengo algunos juguetes de madera, que me gustan mucho, y entre ellos un balancín con un unicornio, a quien he llamado Silvio.

Se han hecho varias versiones de esta canción, y sinceramente ninguna me convence, exceptuando la magistral versión de “La negra” Mercedes Sosa, pero es que todo lo que esta mujer hizo en su vida fue grandioso, así que era de esperarse.

VERSO FAVORITO

“Cualquier información bien la voy a pagar,
las flores que dejó no me han querido hablar.”

Es una metáfora preciosa, que representa muy bien la necesidad de acercarnos a la verdad que sentimos todos los seres humanos, en especial ante los acontecimientos más importantes que suelen ser los más inexplicables, tales como la pérdida de los unicornios azules. A veces la necesidad de verdad nos lleva a estar dispuestos a pagar a cualquier precio…

Y esto es todo, de momento. Pronto los otros cinco puestos. Espero que no hayan demasiados errores, porque me da pereza corregir el post.