Una de las cosas buenas de los ciclos, es que cada vez que termina uno sientes que puedes tomar un respiro para iniciar el siguiente. La expectativa de tener una nueva “página en blanco” realmente anima mucho. Suelo tener varios “inicios de ciclo” en cada año: El inicio del año en sí mismo, el inicio de un año nuevo de vida tras mi cumpleaños, el inicio del verano y el inicio del año académico.
Con cada inicio me planteo cosas: cosas que quiero hacer, cosas que quiero dejar de hacer, metas que quiero lograr, aspectos que deseo mantener, aspectos que deseo mejorar. No digo que los cumpla todos, porque a veces mi nivel de exigencia es muy alto, al igual que mi nivel de desidia… pero en general suelo lograr cosas, sin percatarme de ello, y luego con el paso del tiempo es que caigo en cuenta de que eso que era una meta ya no lo es tanto, y que no era tan difícil, además.
Y este año la diferencia es que tengo un blog, y me dije… ¿Y si por primera vez apunto algunos de los propósitos y los publico? (Es que nunca los apunto ni los escribo, simplemente los pienso y los mantengo en mi mente…). Así que, aquí estoy.
Mis propósitos publicables para el 2012 son:
1. PROPÓSITO GENERAL: Como pilar general de mi vida en 2012 necesito ORDEN. Orden en mi entorno físico, orden en mis pensamientos, orden en mis ideas, orden en mis horarios, orden en mis hábitos, orden hasta para ver series o escuchar música… ORDEN. Es lo que necesito, más que nunca. El orden es la clave para el equilibrio, y muchas cosas en este momento se presentan bastante desequilibradas. Creo que sin ser muy ambiciosa, me daría por más que satisfecha si tan sólo logro este único propósito.
2. Mejorar mis habilidades en la cocina: Pues eso, porque ya estoy cansada de que cuando mi madre no me puede cocinar, tenga que comer cosas terribles. Además que gracias a esas incursiones en el mundo de la cocina de la mano de mi querida Doctora Claudia he logrado percibir que puede ser hasta un poco relajante… Sin hablar del gran plus de que me hará feliz dejar de comer atún enlatado y pasta en los días en los que mi madre no puede cocinar…
3. Retomar alguna actividad física: En alguna época de mi vida, hace eones (Ziordo dixit) hacía yoga y natación. Creo que ya es momento de retomar o reaprender, que me temo que mi técnica, al menos en la natación, desmejoró terriblemente.
4. Propósitos académicos: De los que se pueden contar, pues… lo que todos los estudiantes deseamos: aprobar los exámenes. Empezar a estudiar más organizadamente, con más antelación y tratar de perderme menos en detalles absurdos que me consumen el tiempo y que no suelen caer. Más pragmatismo y menos perfeccionismo en este sentido. Y de los que no se pueden contar: Tratar de…
5. Compartir más tiempo de calidad con las personas que realmente me importan. El pasado 2011 fallé bastante en ese aspecto y es inexcusable.
6. De los que no se pueden contar: Sólo diré que tengo un propósito principal que he empezado a cumplir desde que inició el mes de diciembre y lo he logrado más o menos bien, salvo por alguna recaída a mediados de mes. Ese propósito se mantiene. Con respecto a otras cosas, tendré que ser más nihilista y asumir que no es el momento. Con respecto a cosas más frívolas, pues sí, espero lograr que eso se convierta un hábito. ¿Se entiende? ¿No? Pues esa es la intención.
Y así quedan, a grandes rasgos, mis propósitos para el 2012.